En la economía capitalista en la que vivimos, todo sigue dependiendo de la propiedad privada. El panorama general todavía refleja nuestra dependencia de grandes monopolios empresariales, las grandes corporaciones. Sin embargo, en los últimos tiempos ha quedado claro que plataformas como Catarse, Airbnb, Uber, Waze, Cabify, Couchsurfing y muchas otras avanzan hacia un consumo más consciente. Cada vez dependemos menos de instituciones centralizadas para lograr grandes cosas o resolver problemas complejos, ¡y eso es sorprendente! La lógica es simple: si tengo algo que no estoy usando en este momento, te lo presto por un determinado costo durante un determinado tiempo. Tomemos el caso de Airbnb: su modelo de negocio es técnicamente simple. Cuando viajas a un lugar nuevo, en lugar de quedar en manos de una cadena hotelera con costos altos, alquilas un departamento a una persona común, pagas menos y te comunicas directamente con el propietario. Es la lógica del capitalismo y de la propiedad privada, pero basada en el intercambio por encima del consumo excesivo, eliminando intermediarios. ¿Para qué tener intermediarios que se quedan con una parte del dinero sin aportar nada?
- La economía colaborativa genera relaciones más personales
Cuando la relación entre consumidor y cliente pasa por la intermediación de una gran corporación, los procesos se vuelven más largos, más burocráticos y menos cercanos. Al negociar directamente con la persona que tiene el bien o servicio que necesitas, se generan relaciones más cercanas y, probablemente, será mucho más fácil resolver cualquier imprevisto conversando. 2. La economía colaborativa es buena para el medio ambiente Tengo un auto parado en el garaje toda la semana, porque voy caminando al trabajo y paso allí todo el día. Durante ese tiempo en que está parado, te alquilo mi auto a ti, que vives cerca de mí y necesitas un vehículo para ir a una oficina más lejana. Así, hay que fabricar un auto menos, se preservan recursos y se reducen los contaminantes. Este es solo un ejemplo entre miles de proyectos colaborativos que contribuyen al medio ambiente.
- Las soluciones colaborativas son más baratas Movilidad, finanzas, hospitalidad, educación, investigación, producción, trabajo. No importa el sector: la economía colaborativa ha ofrecido a las personas soluciones más baratas, más accesibles y más inteligentes. Cuando no se trata con una corporación que tiene costos mucho mayores de marketing, producción y gestión, los precios terminan basándose en un pequeño margen de ganancia de quien ofrece el servicio. 4. Puedes elegir lo que quieres a tu manera
La mayoría de los proyectos colaborativos que vemos surgir tienen objetivos bastante específicos, para nichos variados. Esto significa que puedes elegir el que mejor se adapte a ti para obtener el servicio que quieres de forma personalizada y más humana. 5. Tú también puedes formar parte de proyectos colaborativos Aún mejor que disfrutar de los beneficios de la economía colaborativa es formar parte de ella. Es muy fácil sumarse a proyectos de apoyo como Catarse u ofrecer el sofá libre de tu casa en Couchsurfing. Más que eso, surgen experiencias enriquecedoras cuando das un poquito de lo que tienes. Con la economía colaborativa, el “uno para todos y todos para uno” nunca tuvo tanto sentido.
¿Prefieres leer el libro entero?