El libro / Marketing Digital / capítulo 28 de 60

Marketing digital

Adriano Meirinho · Marketing e Gestão Postos à Prova (2018) · 3 min de lectura

Trabajar en marketing digital desde hace casi 20 años es oír constantemente consejos transmitidos como doctrinas y garantías de éxito. Con cada nuevo concepto que surge en el ámbito empresarial y del marketing, un torbellino de profesionales cae en la trampa de creer que todo eso debe tomarse al pie de la letra, como una recetita lista en la que todo funciona de la misma forma en cualquier empresa y con cualquier producto. Pero sabemos que no es tan así. Nada de lo que funciona de verdad puede implementarse en uno o dos días sin estudio previo ni un conocimiento real de lo que se hará y de sus resultados. Aquí van algunas de esas doctrinas que llevan tiempo y trabajo duro para mostrar su verdadera cara. 1. Es obligatorio conocer las palabras clave de tu negocio Hablar de palabras clave ya se volvió más que una moda. No existe una empresa que trabaje en lo digital que no se haya preocupado por planificar las palabras clave que pueden trabajarse en el negocio.

Pero de nada sirve saber exactamente cómo te busca tu público si no hay una planificación de acciones y metas concretas para incorporarlo en todas las estrategias. Las palabras clave no están solo en tu lenguaje, sino también en el código de tu sitio, en las campañas que realizas, en tus contenidos y en la forma en que tus socios mencionan a tu empresa. Además, un profesional que entienda de SEO y haga un buen uso de las plataformas tiene que actualizarlas constantemente. Lo más importante aquí es que identifiques cómo tu empresa busca tu producto o servicio, y no cómo quieres que lo busquen. 2. Se exige que tu empresa tenga un blog de contenidos

No es casualidad que Google muestre artículos entre los resultados de cualquier cosa que se busque. Hay una inmensidad de blogs pequeños y de contenido superficial en primer lugar en las páginas de Google, todos transmitiendo una imagen aún peor que la del sitio oficial de cada empresa. No sirve de nada crear un blog de contenidos para tu empresa si todos los textos son superficiales, no abordan los problemas de tu cliente y no están pensados dentro de una estrategia sólida. Los mejores contenidos se escriben en menor cantidad, los escriben los propios profesionales que viven el sector y se entregan a los clientes de forma personal y segmentada. 3. Se impone la contratación de una agencia de marketing digital No faltarán ofertas para que tu empresa cierre cuanto antes el servicio con una agencia de marketing digital que te prometa el mundo. Contratar una agencia de marketing digital sin saber exactamente qué objetivos tienes con ella, sin definir metas reales y tangibles y sin tener paciencia para los resultados a largo plazo no será nada ventajoso. Tampoco sirve pensar que la agencia se encargará de todo tu trabajo de marketing. Hace falta tener un empleado o tu propio control interno de las acciones que realiza, entendiendo los procesos de principio a fin. Trabajar el marketing digital de tu organización no es un capricho, es una necesidad. Solo hay que estar atento para no caer en el discurso de marketing de quien finge saber con qué está lidiando.

El consejo aquí es: no tercerices la inteligencia de tu negocio en una agencia. Terceriza el proceso manual; al fin y al cabo, ninguna agencia conoce tu negocio ni se dedica a él tanto como tú. Cuidado con las agencias que prometen milagros: los informes mensuales bonitos no significan nada. Lo que de verdad importa son los resultados que podemos ver, y eso va mucho más allá de piezas sueltas. Tu estrategia hoy puede estar orientada a la generación de leads, pero debes saber que eso es solo el comienzo.

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