En 2026, Marcelo França y yo fuimos seleccionados como Emprendedores Endeavor. Solo cerca del 1% de las empresas que entran en el proceso global son aprobadas. Pero esta historia no empezó con un sí.
En 2022 y 2023, Celcoin pasó por la selección y no avanzó. En aquella época, todavía estábamos construyendo la plataforma completa, y juntar pagos, banking y crédito parecía, para algunos, falta de foco. Escuchamos el feedback sin cambiar nuestra tesis.
Volvimos en 2025 con las tres líneas de negocio en marcha, ingresos diversificados y una estrategia clara para cada una. Esta vez, la aprobación fue unánime en todas las etapas: en las entrevistas, en el panel local y en las verificaciones de referencias. El panel final contó con Mudassir Sheikha (Careem), Veronica Allende Serra (Innova Capital), Mostafa Amin (Breadfast), Doug Storf (Swap) y Lisa Raggiri (Forward Arc).
Mirando hacia atrás, no fue la primera vez que un “no” nos ayudó. Celcoin nació en 2016 como una billetera digital para el consumidor. En pocos meses vimos que aquel modelo no iba a escalar, mientras las primeras fintechs nos buscaban por la infraestructura que habíamos construido para operarlo. Abandonamos la idea original y pasamos a B2B antes de que existiera el término BaaS.
Hoy Celcoin tiene más de 800 clientes y ocho adquisiciones. Marcelo y yo ya invertimos como ángeles y mentoreamos a fundadores, y la red de Endeavor amplía ese trabajo con la próxima generación de emprendedores.